22/12/09

pobres felices

Es definitivo: Un año más teniendo que currar para pagar la hipoteca... Ya lo decían con razón esta mañana en la radio que hoy es “un día sanitario”, porque a todos nos toca la salud.

Hoy es uno de esos días en que me sentiría verdaderamente pobre si analizara lo que habría sido de mí si en vez de mirar mi papeleta y ver el número que contiene, tuviera el que hoy se ha hecho tan famoso.

Pero, en fin, me queda la salud, un poco mermada por un resfriado que me recuerda que la felicidad nunca puede ser completa.

Un saludo a todos los que, como yo, seguirán siendo pobres felices un año más.

13/12/09

cómo vivir

Hace unos días escuché que en la facultad de medicina hay cientos de clases sobre cómo combatir la muerte, pero ninguna referente a cómo vivir. ¡Qué gran verdad!
En ocasiones la vida nos viene grande, y no sabemos bien qué hacer con ella. Otras nos viene pequeña y se acaba antes de poder darnos cuenta, y no supimos cómo sacarle el provecho debido.
Deberían inspirarnos, instruirnos... pero ni los libros ni los sabios saben realmente como enseñar cosas semejantes.

24/11/09

el mayor espectáculo del mundo

Es difícil hacer reír. A mí me encanta reír, y sé que no encuentro cada día suficientes ocasiones para hacerlo. Soy una fan de los que saben hacer reír a los demás y, sobretodo, de los que me hacen reír a mí.

Hace poco me preguntaron qué me gustaría ser de mayor. Yo contesté que me gustaría tener la hipoteca pagada para poder montar un centro de risoterapia. ¡Sería tremendo trabajar en un lugar donde la gente viniera a reirse!!

Algo así sentí el domingo. Fue un domingo especial porque fuimos al circo. ¡Qué gran lugar ese! ¡El mayor espectáculo del mundo!

La gente se emociona, y disfruta con las acrobacias, las risas y la música. Los ánimos se levantan y sale uno de allí pensando que podría ser capaz casi de cualquier cosa.

Pero los circos también me ponen un poco triste. Siento que es complicado dedicarse a algo tan nómada.

Por eso no han hecho que cambie de opinión: seguiré ahorrando sueños para seguir soñando que puedo dedicarme a reírme y a hacer reír.


Mientras, recordaré las caras de sorpresa de los niños cuando se encontraban con un payaso.




19/11/09

no rendirse

Nunca quise tener hijos. Supongo que no se ha dado nunca el momento adecuado en mi vida. Y suponía que, si no los tenía, nunca iba a saber eso que dicen que se siente cuando te preocupas más por otra persona que por tí.
Pero últimamente la vida nos ha puesto a prueba. Y estamos viviendo situaciones que nunca pensamos que podrían darse. Lo que me está enseñando mucho.
Entre otras cosas, estoy viviendo (de forma un poco remota) lo que puede ser preocuparse tanto de otro como de uno. No llego a ser madre pero quizá sí a acercarme a esa com-pasión cristiana de querer al prójimo como a uno mismo que algunos dicen sentir o vivir; aunque sigo siendo atea... ¡la vida no puede cambiarme tanto!!
La cuestión es seguir, buscar un sendero y un sentido y, si no se encuentra, por lo menos no rendirse.

15/10/09

Asocial: Que no se integra o vincula al cuerpo social. (RAE)

Llevo tiempo sintiéndome bastante “asocial”. Estos días reflexiono mucho sobre eso... En realidad pretendía contestar a un comentario, y me ha salido un post...

La cuestión es que me he dado cuenta de que rechazar el contacto de la gente no ocurre porque “uno es así de asocial”, sino porque se teme tanto no ser aceptado, tanto a que no nos quieran, que algunos pretendemos (inconscientemente) que si nos relacionamos poco tendremos menos riesgo a ser rechazados.
Sin embargo, la gente me demuestra cada día más que la cuestión no es cómo seamos, sino que tengamos ganas de compartirlo, de compartir nuestras virtudes pero también nuestros defectos.
Ayer hablaba con una íntima amiga mía de mis defectos, y los daba tan por hecho que casi me asusté. Me acepta tal y como soy. Eso da cierto vértigo. Pero somos capaces de hablar de ello como lo haríamos de cualquier otro tema. Lo que me ofrece la seguridad de que la amistad es precisamente ser capaz de aceptar al otro sin juzgar ni intentar cambiarle.
Quizá yo debería quererme más a mí misma para comprender que todos tenemos defectos y que, después del intento de reducirlos al mínimo, debe estar el convencimiento de que nos debemos aceptar como somos. Y no escondernos de los demás, sino dejarnos querer tal como debiéramos querernos a nosotros mismos.

26/9/09

ayuda

Hace unos días cogí mi bici y me fui a la biblioteca de mi ciudad. Cuando salí, unas horas después, mi bici estaba colgada del revés en su aparcamiento. Alguien la movió (no sé si con intención de robarla o de jugar) y a causa de ello se salió la cadena y se enredó en el pedal. Yo la aguanté allí mismo con una mano y con la otra le desenredé la cadena... y entonces me di cuenta de que no tenía ni idea de cómo arreglar aquello.
Cuando era peque eso habría sido un momento, porque recuerdo haber tenido esa habilidad... y yo iba renegando mientras la apoyaba en una pared y pensaba qué hacer.
En ese momento, cuatro niños que habían estado presenciando la escena con curiosidad, vinieron a preguntarme si me podían ayudar, a la vez que uno aguantaba la bici, y otro se arrodillaba para coger la cadena, y entre los cuatro se iban dando instrucciones en un idioma que yo no entendía (creo que en árabe).
El resultado fue que en un periquete mi bici estaba arreglada y mis cuatro salvadores ya tomaban otro rumbo (supongo que hacia sus casas por la hora que era), casi sin dejar que les diera un pañuelo para limpiarse la grasa o que les diera las gracias como es debido.

Somos diferentes. Tenemos culturas muy diversas. Pero cuando estamos en un aprieto nos parecemos mucho, seamos del color que seamos. La diversidad da miedo, a uno y otro bando, pero está claro que si aprendemos a vivir juntos y no desconfiamos por el aspecto de cada cual, el resultado será una sociedad mucho más libre.

22/9/09

hace pocos días

Hace pocos días murió alguien a quien yo quería como a una hermana.
Quizá debería decir quiero (y no quería): debo hacerme consciente de que la muerte no me podrá quitar eso, porque la seguiré queriendo, aunque la eche de menos cada día en las cosas más cotidianas.
Era una persona que se reía todo el tiempo, y que disfrutaba de reír con los demás... Hoy paseaba por la ciudad y me daba cuenta de tantas cosas que habíamos hecho juntas.
Mi realidad es muy triste desde hace pocos días.
El tiempo pasa lento desde entonces.
Pero, aunque creo que aún no me he hecho consciente de lo que ha ocurrido, sí que puedo decir que ella, al irse, me ha enseñado una lección valiosa: nunca vi más gente en un entierro; nunca vi nadie a quien tanta gente quisiera honrar y despedir... con lo insegura que era a veces (como todos, supongo), le habría encantado vernos a todos allí, sabiéndose querida por tanta gente.
Viendo nuestra vida como una historia que no se cierra hasta que no concluye, veo la suya como la de alguien que no dejó de luchar nunca por reír, por disfrutar, por vivir.
El destino es cruel; hace poco escribía que “nunca andamos solos” y hoy en cambio me siento más sola que nunca...

Mi realidad es muy triste desde hace pocos días.

20/8/09

montar en bicicleta

"Es como montar en bicicleta: no se olvida."
Voy a decir directamente lo que pienso de esa frase: ¡es mentira!
Si, es cierto que todo el mundo recuerda cómo subirse a la bici y pedalear... pero que sea fácil montar en bici o que no se olvide... ¡eso es mentira a todas luces! Al menos en mi caso:
Me han dejado una bicicleta, porque he decidido que a mi sedentaria existencia le hace falta algo de ejercicio regular y pensé que, dado que odio correr, era el mejor modo de hacerlo sin pasar por un gimnasio...
Cuando me monté por primera vez después de 20 años en ese cacharro recordé muchas cosas, pero sobretodo recordé que hay cosas que sí se olvidan.
Independientemente de mi escasa capacidad para los deportes (que asumo a pesar de lo que pueda extraerse de este texto), me hice consciente de que cuando montaba en bici, cuando no era ni una adolescente, no tenía miedo. Incluso me caí haciéndome una herida importante en una rodilla, de la que aún conservo una especie de cicatriz, pero volví a subirme sin demora a la bici (cual caballo) y nunca le temí.
En cambio, ahora me doy cuenta de que, una vez entrenado de nuevo el equilibrio (que sí se pierde con los años) y el gusto de pedalear, lo que nunca voy a volver a recuperar, lo que sí se olvida, es esa capacidad de enfrentarse a las cosas como si no hubiera nada que perder.
Debe ser ese uno de los ingredientes mágicos de la infancia y esa receta sí que se olvida.

4/8/09

violencia

 En el libro (que recomiendo) Pensar por pensar, Manuel Cruz y Manuel Delgado reflexionan sobre varios temas.
Todos me han llamado la atención, pero uno ha hecho que me detenga: hablando de la violencia, Delgado dice
Porque a cambio de esa violencia que te infligen sólo puedes ofrecer, en última instancia, la lucha o la sumisión.

Mi elección solía estar más de parte de la sumisión: la lucha comporta mantener la violencia, de modo que el único modo de evitarla pasa a ser la sumisión; o el alejamiento (que no deja de ser un modo perverso de sumisión).
Poco a poco voy aprendiendo que no atacar la violencia permite a los que abusan que continúen haciéndolo, porque “no pasa nada". Y que "violencia" no se reduce a un daño físico, sino que a menudo se violenta sólo con palabras, o con hechos que, aparentemente, no tienen consecuencias...
Alguien a quien quiero me contó una vez que de pequeño no se defendía cuando le pegaban porque pensaba que podría hacer daño al otro; hasta que se dio cuenta de que por miedo de no dañar se dejaba apalear...
Por lo que empiezo a entender que defenderse no debe comportar dañar, pero sí proteger.

20/7/09

nunca andamos solos

A ti, que estás tan sola:

No nos duele la vida: nos duele la memoria. Nos duele acordarnos sólo de aquello de lo que queremos “dolernos”... Así, cuando estamos deprimidos, sólo pensamos en lo mala que es nuestra vida y lo mal que nos trata el destino... y todos sabemos que el destino puede ser muy cruel en ocasiones.

Ayer lo decía Delirics en su concierto, recordando una historia que había leído. Decía que tenemos el poder de elegir. Que somos libres en tanto podemos elegir, porque hay mucha gente en el mundo que no puede hacerlo. Lo que liga con otra cosa que dijo y me gustó: a menudo pienso más en la muerte que en el amor... Otra disyuntiva que responde a lo mismo: podemos elegir.

Así, debemos pensar que no nos duele la vida, sino la memoria, nuestra memoria, que nos evoca lo que ella quiere y no lo que nosotros necesitamos para seguir viviendo.

Eso es lo que debemos recordar cuando nos sentimos abatidos: que nuestra libertad es un camino y un trabajo. Y que tenemos la responsabilidad de andar ese camino y abordar ese trabajo. Porque la vida es lo mejor y lo peor que tenemos. El blanco y el negro. Pero en definitiva, la vida, también es lo único que tenemos.
No nos perdamos por la penalidad de la empresa, y miremos más las flores que crecen al borde del camino. Quizá nos recuerden que nunca estamos solos, que nunca andamos solos.

27/6/09

cumpleaños

Hoy es mi cumpleaños. Y quiero celebrarlo:

Siempre había visto el cumpleaños como el día en que uno se celebra a sí mismo, celebra que está aquí, y que lleva muchos años. Pero, hace poco tiempo, alguien hizo que me diera cuenta de que es una fecha donde los demás celebran que naciste. Ahora el cumpleaños me gusta más.

Por otro lado, pienso que damos demasiada importancia a eso de los años. Demasiada porque cuanto más mayor se hace uno, más joven debería intentar ser...

Estoy de acuerdo con aquello de que las arrugas deben estar en el lugar que antes ocuparon las sonrisas, pero deberíamos intentar ser más jóvenes cada día, para recuperar la ilusión y la forma de descubrir que tienen los niños y que los mayores, lamentablemente, olvidamos cada día más.
Por eso, me hago eco de las palabras de Bunbury en su canción “De mayor”:

"De pequeño me enseñaron a querer ser mayor,
de mayor voy a aprender a ser pequeño.
Y así cuando cometa otra vez el mismo error
quizás no me lo tengas tan en cuenta.

17/6/09

el amor, la soledad

Vuelvo a descubrirme asombrada por las palabras de André Comte-Sponville.
Esta vez en El amor, la soledad. Un libro de una gran belleza que explora tantos temas que no podría haceros un resumen. De modo que os dejo sus palabras, que hablan por sí solas.

“La palabra no me interesa más que cuando es lo contrario de una protección: un riesgo, una apertura, una confesión, una confidencia... Me gusta que alguien hable lo mismo que se desnuda, no para que le vean, como creen los exhibicionistas, sino para dejar de esconderse...

“La verdadera cuestión consiste en saber si hay que dejar de amar cuando se deja de estar enamorado (en cuyo caso apenas se puede hacer otra cosa que ir de pasión en pasión, con inmensos desiertos de hastío y aburrimiento entre una y otra), o si, por el contrario, hay que amar de otro modo y mejor. Las pocas parejas que lo consiguen a duras penas (pero las hay, en cualquier caso), me parece que exploran este segundo camino que, sin duda alguna, es el más difícil y el más lleno de delicadeza... Me gustan las parejas cuando son felices: me gusta su intimidad, su complicidad, su humor, su erotismo del día a día... Esos amantes saben que el deseo es otra cosa y más que una carencia, que el amor es otra cosa y más que la pasión.

23/5/09

nuestro futuro es hoy

 Acontecimientos recientes de mi vida me llevan a reflexionar sobre qué supone madurar. Y me doy cuenta de que, en realidad, no es más (ni menos) que aceptar que no somos una bola cualquiera de billar que va girando a causa de la interacción con otras, sino que nuestro papel en la vida lo deberíamos ver como el de la bola blanca que, a pesar de que siempre puede desviarse en contacto con otras, es la que toma una determinación, la que va en una dirección concreta, la que asume su propio juego y busca qué camino seguir para llegar a las metas que se propone.

Tenemos tendencia a pensar que la vida nos lleva por caminos que no hemos elegido, y ello (o la creencia en el destino, o en un ser superior que nos rige, o cualquier teoría similar) hace que nos desliguemos de nuestra responsabilidad sobre nuestro presente y nuestro futuro.

Se suele pensar que el futuro no existe, que el tiempo es relativo, y que de lo que pase mañana no tenemos ni conocimiento ni control. Pero nos equivocamos: nuestro futuro es hoy. Mañana pensaremos en hoy y haremos el balance de si pudimos hacer las cosas de otro modo, si pudimos tomar otras determinaciones o si, por el contrario, escogimos bien nuestro camino para llegar a donde mañana queríamos llegar (independientemente del resultado que la interacción pueda llegar a provocarnos).

16/5/09

primavera

Ya sé que va a sonar muy cursi, pero creo que acabo de dejar entrar en mí a la primavera.
Últimamente me sentía como presa de la Nada de Michael Ende. Creo que eso es lo que ha hecho que me diera cuenta de la situación en la que estaba.
Es curioso. Cada uno se pierde a su manera. Hay gente que se pierde saliendo de sí, buscando compañía, intentando no estar nunca solos, fundiéndose a sí mismos con la multitud... y otros en cambio que nos con-centramos tanto que perdemos el mundo de vista...
Creo que los árboles no me dejaban ver el bosque. ¡Ha llegado el momento de ver el paisaje entero!





25/4/09

particular visión de la locura

 En tiempos de Sant Jordi, lo que se lleva es regalar rosas y hablar de libros... como lo primero “no me toca”, haré lo segundo.
Y es que, gracias a una profesora, he dado con un libro apasionante del que jamás había oído hablar, y que me ha resultado una obra merecedora de que hablen de ella: Los renglones torcidos de Dios, de Torcuato Luca de Tena.
Para que nadie se asuste, aclararé que los “renglones torcidos” son (para la protagonista de esta historia), aquellos individuos afectados por algún tipo de locura, y que ella interpreta que son los errores en la escritura del todopoderoso.
Es una obra que, bajo una historia policíaca, relata una visión curiosa y apasionante de la locura.
Relata a una mujer que por una serie de cuestiones se interna en un sanatorio mental (como ya hiciera el autor con el fin de escribir esta novela), y que cuenta con gran realismo de qué modo se comportan sus habitantes, los “tarados del alma”.
Es una novela muy humana que nos recuerda que los locos no son más que aquellos que exacerban alguno de los gestos que todos tenemos en una versión moderada.

30/3/09

escuchar la experiencia

En el post anterior, Isabel comentaba que las cosas a menudo vienen a nosotros cuando estamos preparados ... yo creo más bien que somos nosotros los que llegamos a las cosas cuando podemos verlas.
Me ha hecho buscar un pasaje de Nietzsche que leí en Ecce homo, en el que encontré por primera vez esa idea que tanto me ha hecho pensar, y que he querido compartir con vosotros por si estáis en el momento de leerlo y “escucharlo” (lo que me gusta es la primera frase, pero permitiréis que os traslade el párrafo entero):
En última instancia nadie puede escuchar en las cosas, incluidos los libros, más de lo que ya sabe. Se carece de oídos para escuchar aquello a lo cual no se tiene acceso desde la vivencia. Imaginémonos el caso extremo de que un libro no hable más que de vivencias que, en su totalidad, se encuentran situadas más allá de la posibilidad de una experiencia frecuente o, también, poco frecuente, - de que sea el primer lenguaje para expresar una serie nueva de experiencias. En este caso, sencillamente, no se oye nada, lo cual produce la ilusión acústica de creer que donde no se oye nada no hay tampoco nada...
Ecce homo. Nietzsche

26/3/09

Pasatiempo - Benedetti

Un gran poema que tenía en el olvido, y el otro día me hicieron recordar... Lo quería compartir con vosotros.

Pasatiempo (Viento del exilio)

Cuando éramos niños
los viejos tenían como treinta
un charco era un océano
la muerte lisa y llana
no existía

luego cuando muchachos
los viejos eran gente de cuarenta
un estanque era océano
la muerte solamente
una palabra

ya cuando nos casamos
los ancianos estaban en cincuenta
un lago era un océano
la muerte era la muerte
de los otros

ahora veteranos
ya le dimos alcance a la verdad
el océano es por fin el océano
pero la muerte empieza a ser
la nuestra.

14/3/09

rumbo

 "En asuntos de amor los locos son los que tienen más experiencia. De amor no preguntes nunca a los cuerdos, los cuerdos aman cuerdamente, que es como no haber amado nunca.
Jacinto Benavente


Debe ser cierto. Las únicas veces que recuerdo haber amado profundamente no miraba al futuro, ni al pasado, no pensaba con claridad... sólo sentía. Pero a menudo queremos tenerlo todo controlado, saber qué pasa y qué va a pasar. Queremos disponer nosotros de nuestras circunstancias, y así perdemos lo mejor, que es perder las riendas.
Hace poco escuché a alguien que decía “le amo tanto que me duele”. Este es el sentimiento que me gusta del amor; éste y que me hace perder el rumbo.

1/3/09

aprender

A veces me da la sensación de que no escucho lo suficiente. Siento como si quisiera siempre demostrar a los demás que estoy preparada, que sé siempre de lo que se habla, que tengo un criterio propio...
Pero eso es imposible: nunca sabemos lo suficiente (¡por suerte!). Y nunca debemos dejar de escuchar...
Hay tantas cosas fuera de nosotros que desconocemos... Pero tenía razón el filósofo, cuando decía que, si partimos de la base de creer que sabemos, nunca seremos capaces de aprender cosas nuevas... lo que se resume espléndidamente en su “Sólo sé que no sé nada.”
En otra versión, no tan reducida, lo dice Llach...

Aprendre
que res no acaba si dintre meu abans no acaba,
que el sol no es pon sense tornada si en el teu cor esclata l'alba.
Aprendre que l'esperança és mentida si no hi ha cada dia un esforç pel nou demà.
Aprendre a estimar-se la vida quan la vida fa mal.

Aprendre
que si un infant mata la meva mà no és massa estranya,
què n'és, de trist, si un infant mata enllà i aquí mor la tendresa.
Aprendre que potser aquesta tristesa és només un refugi per no dir-se a un mateix
que és tant més trist, perquè és tan necessari, és tant més trist.

Aprendre
que en certesa res no tinc si no m'ho dónes.
A fer que el cor sempre es commogui pel fràgil gest de la bellesa.
Aprendre que sóc només si existeixes i és aquesta mesura la que vull i em defineix.
Aprendre per saber-se desprendre, vet aquí el vell secret.

Aprendre...

Traducción, para los que no entiendan la belleza de la letra...
Aprender
que nada termina si antes no termina dentro de mí,
que el sol no se pone sin retorno si en tu corazón estalla el alba.
Aprender que la esperanza es mentira si no hay cada día
el esfuerzo por un nuevo mañana.
Aprender a amar la vida, cuando la vida hace daño.

Aprender
que si un niño mata nuestra mano no es del todo extraña,
cuán triste es, si un niño mata, allá y aquí muere la ternura.
Aprender que quizá esta tristeza es tan solo un refugio para no decirse a uno mismo
que es tanto más triste, por que es tan necesario, es tanto más triste.

Aprender
que con certeza, nada tengo si no me lo das.
A hacer que el corazón siempre se conmueva por el frágil gesto de la belleza.
Aprender que sólo soy si tu existes, y es esta medida la que quiero y me define.
Aprender para saber desprenderse, he aquí el viejo secreto.
Aprender...

22/2/09

la dureza de lo bello

Estas son las primeras puntas de mi sobrina.
Están ahí, tan inofensivas y bonitas... pero cuando las use por primera vez descubrirá el esfuerzo que requiere llegar a lo que uno aspira.
Ella aún es muy pequeña. Ésta será una de sus primeras lecciones en la vida. Ojalá todo lo que le queda por vivir sea siempre más sencillo.

El ballet siempre me ha hecho pensar en lo dura que es la vida: ¡parece tan bello y etéreo, aunque enmascare tan grandes dosis de esfuerzo y valor!
Es como todo en la vida: Miramos a los demás, pensamos que son felices, y no nos damos cuenta de que detrás de cualquier felicidad está el esfuerzo de cada persona por conseguirlo.
Últimamente me doy cuenta de que las relaciones con las personas requieren un esfuerzo que no siempre estamos dispuestos a realizar. Es necesario ponerse en el lugar del otro, saber cómo es, qué cosas le gustan y cuáles le duelen, para buscar las primeras y evitar las últimas... pero, en general, nos hacemos mayores, el pasado nos pesa, y acabamos juzgando a los demás a través de experiencias previas que a menudo no tienen que ver con el presente ni con quien tratamos.
Pensamos que actuamos correctamente y no vemos que detrás de nuestras palabras y nuestros actos, lo único que hay es gente que quizá no se atreve a ser sincera por miedo a que los demás no les acepten... y el baile se vuelve inconexo y grotesco.

21/2/09

brujas

 Lo último que he andado leyendo ha sido ¿Por qué somos como somos? De Eduardo Punset, que ha dedicado este libro a compilar conocimientos que ha ido adquiriendo en su programa televisivo Redes (que nunca vi, por mi escasa atención a la TV, lo que por lo que he leído lamento). Es un libro de esos que se dan en llamar “de divulgación científica” y que aborda todo tipo de cuestiones (yendo desde el origen del mundo hasta una lectura del progreso científico) pasando por muchos y variados temas, todos de mucho interés.
Entre ellos, el origen de las brujas. Personaje que siempre ha tenido cierta atracción para mí (quizá porque a veces las mujeres podemos ser un poco brujas, en la peor expresión de la palabra...).
Fue entonces cuando la bruja, la curandera, la mujer que sufría cualquier trastorno de conducta que la hacía diferente, pasó a ser una aliada del demonio en su lucha por destruir la cristiandad. Entre los años 1450 y 1750, más de 110.000 mujeres fueron procesadas y 60.000 fueron ejecutadas sólo en Europa. ¿Qué hicieron para merecerlo?"

Este es uno de aquellos momentos en los que te alegras profundamente de vivir los tiempos que vives. Y que te recuerda que eso no ha acabado, que aún las mujeres debemos reivindicar nuestro lugar en la sociedad y no permitir que nos arrinconen y nos pierdan el respeto por ser diferentes, inteligentes o lo que seamos.

17/2/09

memoria

Ayer me pasaron una entrevista hecha a Manuel Reyes Mate Rupérez, un filósofo español, que me hizo reflexionar sobre muchas cosas. Sobretodo, habla de la memoria, la memoria histórica que hace que leamos el pasado de un modo determinado, la memoria que distorsiona los hechos ocurridos, pero también sobre la filosofía y el modo de ver el mundo a través de otros ojos.
El debate sobre la memoria histórica, y la revisión de la transición, son cosas que me han dado mucho que pensar. Entiendo que en un momento concreto ya nos estuvo bien (como nación, digo, porque yo no estaba) hacer una transición tranquila y, en palabras de Manuel Reyes, "echar al olvido (...) entonces nadie olvidaba pero no se quería dar importancia a la memoria". Pero estoy de acuerdo en que una vez pasadas las generaciones y desaparecidos según qué víctimas, verdugos y agravios, estaría bien poner nombre a las cosas... (y a los difuntos...) para cerrar heridas y crear un futuro más digno para todos sobre la base de nuestros errores para poder aprender de ellos, en vez de esconderlos y correr el riesgo de repetirlos (valga esta reflexión también para nuestras vidas).
Es una entrevista algo larga pero creo que vale la pena si tenéis un ratillo. Aquí tenéis el link.

14/2/09

el santo del amor

 Odio los días en que nos "obligan" a sentir cosas determinadas... Y mucho más aquellas en que nos hacen sentir irresistiblemente dirigidos a ser más consumistas aún.
Sin embargo, eso no debería hacernos pasar por alto según qué cosas, y es que a menudo es bueno celebrar lo bueno, como lo puede ser el amor.

Es verdad que el que el que está enamorado debería celebrarlo día a día, y el que no lo está lo busca tras cada esquina y no necesita un día que lo recuerde, pero... ¿qué más da? Si celebramos cumpleaños (para hacer un punto y seguido en nuestras vidas), y siguen algunos la tradición de celebrar el Santo, o el nacimiento de Cristo, o cualquier otra cosa semejante, ¿por qué no aprovechar este día para recordar que el amor es efímero y que hay que mimarlo todo lo que se pueda?

Así, yo os felicito, a todos los que estáis enamorados (ya sea de la vida, del amor o de vuestras parejas). ¡Disfrutad del amor y de la vida!
Sólo deseo que os dure eternamente.

7/2/09

refugio

Busco un refugio. Algún lugar donde la incertidumbre y la duda no me encuentren. Donde el futuro no sea algo incierto y hostil.
Busco un refugio donde sentirme cómoda y feliz.
Busco un refugio... pero no lo encuentro...

2/2/09

abrazo

Andaba leyendo la última novela de Gala, “Los papeles de agua”, cuando unas palabras suyas me han asaltado: “Nadia la estrechó contra su cuerpo como si tuviese más de dos brazos: cuatro o seis como mínimo.”
Me ha trasladado a un abrazo. No sé si a un abrazo concreto, o a alguno que recuerdo como el compendio de todos los recibidos. Y me he dado cuenta de que es lo que más añoro.
A menudo algunas personas (entre las que lamentablemente me incluyo) quieren dar una imagen de seriedad y fuerza que, irremediablemente, les aleja de lo que realmente necesitan, que es que les abracen y les digan que van a cuidar de ellas.
De pronto, descubro una gran necesidad y un gran vacío.

9/1/09

autobuses ateos



Me parece una fantástica idea, esa de los autobuses ateos...
Estoy de acuerdo con los ingleses, en que hay que hacer que la gente piense, y no siempre es bueno pensar sólo en una misma dirección.
Ya bastante “presión” tenemos desde el ámbito de la Iglesia, está bien que tengamos también inspiración desde otros puntos de vista.




Además, me gusta el eslogan: Probablemente Dios no existe. Deja de preocuparte y goza de la vida.

No obliga a nada. Sólo pide que se haga algo que, por fácil, parece incluso innecesario, pero en estos tiempos que corren, con tanta guerra ideológica, guerra santa, guerra de poderes, guerra de sexos... está bien que los autobuses, esos seres que recorren nuestra ciudad y que generalmente nos invitan a beber ciertas cosas o comprar ciertas otras, en esta ocasión nos planteen sólo pensar, en la dirección que sea, pero pensar.

7/1/09

si esto es un hombre

Tengo que volver a leer la obra Si esto es un hombre de Primo Levi.
Es uno de los relatos más impactantes y humanos que he leído.
Con él conseguí entender (si a eso se le puede llamar "entender") cómo pudo ser que los nazis subyugaran a tanta gente. Te hace ver que cuando pierdes la capacidad de ser humano, cuando te sientes como un animal, también pierdes la fuerza (y el sentido) para revelarte... te pierdes a ti mismo.

La obra empieza con un poema. Creo que habla por sí solo:

Los que vivís seguros
En vuestras casas caldeadas
Los que os encontráis, al volver por la tarde,
La comida caliente y los rostros amigos:
Considerad si es un hombre
Quien trabaja en el fango
Quien no conoce la paz
Quien lucha por la mitad de un panecillo
Quien muere por un sí o por un no.
Considerad si es una mujer
Quien no tiene cabellos ni nombre
Ni fuerzas para recordarlo
Vacía la mirada y frío el regazo
Como una rana invernal.
Pensad que esto ha sucedido:
Os encomiendo estas palabras.
Grabadlas en vuestros corazones
Al estar en casa, al ir por la calle,
Al acostaros, al levantaros;
Repetídselas a vuestros hijos.
O que vuestra casa se derrumbe,
La enfermedad os imposibilite,
Vuestros descendientes os vuelvan el rostro.

1/1/09

propósitos de año nuevo

Es curioso lo que se puede encontrar por Internet... Andaba buscando un texto de Neruda que me enviaron una vez, y no sólo lo he encontrado, sino que descubierto que muy probablemente no sea suyo.
En definitiva, sea quien sea el autor, me ha hecho pensar. Y eso siempre es bueno.
Aquí lo tenéis, por si os ayuda a hacer los propósitos de año nuevo.

Muere lentamente quien se transforma en esclavo del hábito, repitiendo todos los días los mismos trayectos, quien no cambia de marca, no arriesga vestir un color nuevo y no le habla a quien no conoce.
Muere lentamente quien hace de la televisión su gurú.
Muere lentamente quien evita una pasión, quien prefiere el negro sobre blanco y los puntos sobre las "íes" a un remolino de emociones, justamente las que rescatan el brillo de los ojos, sonrisas de los bostezos, corazones a los tropiezos y sentimientos.
Muere lentamente quien no voltea la mesa cuando está infeliz en el trabajo, quien no arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien no se permite por lo menos una vez en la vida, huir de los consejos sensatos.
Muere lentamente quien no viaja, quien no lee, quien no oye música, quien no encuentra gracia en sí mismo.
Muere lentamente quien destruye su amor propio, quien no se deja ayudar.
Muere lentamente, quien pasa los días quejándose de su mala suerte o de la lluvia incesante.
Muere lentamente, quien abandona un proyecto antes de iniciarlo, no preguntando de un asunto que desconoce o no respondiendo cuando le indagan sobre algo que sabe.
Evitemos la muerte en suaves cuotas, recordando siempre que estar vivo exige un esfuerzo mucho mayor que el simple hecho de respirar.Solamente la ardiente paciencia hará que conquistemos una espléndida felicidad.