09 enero 2010

potato

He descubierto que mi gata tiene un bulto en el abdomen. Ha sido como descubrir su fecha de caducidad, porque ya tiene 16 años y porque ya no es el primero (la he operado tantas veces que la última juré que sería la última)...
En una de aquellas casi se muere, y entonces descubrí que me hacía más falta de lo que yo pensaba.
Ya ves, son 16 años, de los cuales los últimos 6 hemos vivido solas, y no sé cómo inventar una vida sin ella.
Lo peor de todo esto es que lo puedo contar aquí, sotto voce, pero no lo puedo contar en voz alta, porque la mayoría de la gente no entiende que se pueda querer tanto a un animal.
Acabamos el año perdiendo a alguien a quien quería y de quien me acuerdo cada día que pasa, y empiezo el año temiendo pensar qué ocurrirá en un futuro próximo o lejano con un bicho que me preocupa más de lo que se puede entender.

6 comentarios:

Burdon dijo...

Lo entiende más gente lo que crees tu preocupación. Todo el que haya tenido mascotas y los haya perdido lo entenderá. 16 años son muchos años, el día que te falte lo echarás en falta, claro que sí. He tenido a una perra que vivió 12 años y su muerte fue muy triste para toda la familia. Su hijo Fredy, uno de los muchos cachorros que tuvo, el cual nos quedamos vivió otros tantos como su madre, y las últimas semanas viéndole tan torpe, tan débil, tan apagado, nos dolía en el alma. Cuando se fue fue duro, son muchos años, muchos momentos. Los animales sienten como nosotros, afecto, miedo, alegría.

Pase lo que pase, muchos ánimos. Aquí uno que te comprende.

Anónimo dijo...

Gracias. La tristeza duele igual, pero, al menos, sentir que una no es una incomprendida siempre aligera la carga.
Esta piedra, hay días que pesa más de lo que uno tiene ganas de aguantar... pero ya lo dijo Hamlet: “La muerte, aquel país que todavía está por descubrirse, país de cuya lóbrega frontera ningún viajero regresó, perturba la voluntad, y a todos nos decide a soportar los males que sabemos más bien que ir a buscar lo que ignoramos.”

Isabel dijo...

Yo,amiga,también lo paso fatal cuando he perdido algun "amigo animal",porque para mí son un poco eso; y así los trato,con todo mi cariño más cercano y humano,porque soy de las que creen que el idioma del amor no necesita lenguaje.
Aunque entiendo el temor que sientes,¿ no sería mejor pensar en todo lo bueno que has tenido la suerte de compartir con ella?

Sigue dándole tu cariño, es la mejor recompensa a su compañia fiel...
Lo siento,amiga.Sé lo mal que se pasa con estas cosas...
Un abrazo fuerte y un mimito para tu gatita.:-)

Anónimo dijo...

Es cierto que el amor circula con algo que no es lenguaje. Quizá es por eso, por lo intangible, que nunca tenemos suficiente.
Intento, como dices, quedarme con todo lo bueno, y con que aún me queda un "incierto" tiempo. Sin embargo... ¡qué egoístas nos volvemos ante los finales inesperados!
Gracias amiga como siempre, por tus ánimos y por estar ahí.

pasaba por aquí dijo...

Yo no sólo te entiendo, sino que creo -firmemente- que hay animales que valen bastante más que ciertas personas que conozco.
Habrá que echarle fuerza llegado el momento, si llega.
Un abrazo, Sísifo.

Anónimo dijo...

Yo no sé si valen más los animales que ciertas personas. Lo que sí tengo claro es que a menudo los animales se hacen querer más.
Tendré que echarle fuerza. Tienes razón. Aunque últimamente fuerza es lo que menos me queda.
Gracias por "pasar por aquí", y, aunque no sepa quien eres, un abrazo a tí también.