
Queremos pensar que somos autónomos, independientes... pero quizá no seamos más que bolas de billar en un tapete, coloridas formas redondeadas que vamos de un lado a otro, golpeándonos unos con otros, haciéndonos variar las direcciones tomadas previamente y chocando con los márgenes de la mesa (o de la vida). Locos átomos que nos vamos cruzando, unas veces sin vernos, y otras sin poder dejar de mirarnos...
Hoy tengo la sensación de que yo soy la bola negra... espero que mañana me levante de mejor humor...
¿qué bola sois vosotros?