01 abril 2013

lo de siempre


¿Lo de siempre?... Cuando en un bar te dicen eso suena familiar, suena a que te tienen en cuenta, a que se acuerdan de lo que te gusta. Es agradable.
Sin embargo, a mí me hace sentir que me he vuelto predecible... ¿lo de siempre??

Pero, lo que hay que reconocer es que, a cierta altura de la vida, casi todo es predecible... Fundamentalmente nos dedicamos a algo y, si tenemos suerte, nuestro trabajo nos gusta:
Hablaba con mi sobrina hace un tiempo sobre a qué se quiere dedicar. Le cuesta pensar qué es lo que quiere hacer sin darse cuenta realmente de lo trascendente de la pregunta. Para darle perspectiva, yo le decía que el quid de la cuestión que debe plantearse es: “¿a qué querría yo dedicar 8 horas al día en la vida?“.
Porque, seamos serios, lo de siempre es el trabajo, la ocupación en la que invertimos casi todo nuestro tiempo en detrimento de todo lo demás (amigos, familia, etc.). No es una decisión que debiéramos tomar a la ligera....

30 marzo 2013

quizá no habrá un mañana para hacer lo que postergamos


Hay lecturas que apasionan. Otras que hacen que cambie tu forma de ver la vida. Martes con mi viejo profesor* es una de éstas.
Creo que ni siquiera sé bien hasta qué punto me afecta lo que cuenta, pero sé que de algún modo lo hace:
No es la única lectura que me ha hecho pensar (más adelante contaré sobre otras lecturas recientes), pero sí creo que es un libro honesto que puede realmente plantear cosas sencillas como las relaciones que vivimos con los demás.

Supongo que todo el mundo ha pensado alguna vez en la muerte. Pensamos más o menos en serio en función de cómo nos encontramos, de cómo vivimos... y de cuán capaces somos de asumir el hecho de que un día desapareceremos de la faz de la tierra.
Si se es ateo y no se confía en nada posterior, si se cree que la vida no es más que esto y que lo otro sólo será un nuevo túnel al que volver (el mismo del que vinimos) no es demasiado agradable pensar en cuál será el fin de nuestros días.

Pero se puede encontrar el relato sobre la muerte de  Morrie Schwartz y se puede reflexionar sobre ello... Como lo hace Mitch Albom. Parece que a él le cambió la vida su relación con su viejo profesor. Quizá a muchos les cambió también leerlo.
Yo aún estoy algo conmovida y algo escéptica. No es la primera vez que me doy cuenta de que la vida es muy corta. Pero lo que él transmite no es sólo eso sino que, además, lo único que tenemos es el amor de los vecinos, las relaciones humanas, el cariño de los otros.
Se debe escuchar. Se debe compartir. Se debe olvidar lo complicado que es transmitir los sentimientos propios y aceptar los de los demás. En fin, se debe vivir plenamente en relación con las personas que nos rodean y nos conviven. 

Porque la vida es corta, quizá no habrá un mañana para hacer lo que postergamos; y, en el fondo, lo sabemos aunque no hagamos nada porque asumirlo sería aún más complicado que intentar olvidarlo...

*Martes con mi viejo profesor. (1997). Mitch Albom

04 marzo 2013

un cuerpo vacío de vida no es la muerte


Ando deambulando alrededor del  tablado fúnebre, en el silencio de la sala, con la cabeza caída, pero por más vueltas que le doy no puedo encontrar a la muerte en el cadáver de la abuela. Años más tarde aprenderé que un cuerpo vacío de vida no es la muerte. Un cuerpo vacío de vida es nada más que un cuerpo vacío de vida. Sabré que la muerte está en la vida, como fin anunciado de la gente que uno quiere y las experiencias que lo hacen a uno feliz: que asoma, como la transpiración, por los poros.  Que un cadáver es el único cuerpo donde la muerte no está. 

La canción de nosotros. Eduardo Galeano.



03 marzo 2013

me pierdo


Es fácil perderse. Yo hace días que me perdí y no he vuelto a encontrarme hasta hace poco. 
Cuando me pierdo, no escribo. Cuando me pierdo, no sé hacia dónde voy. Cuando me pierdo… en fin, me pierdo.
Tampoco se puede decir que sepa a dónde voy cuando no estoy perdida, pero al menos soy consciente de estar aquí y de querer buscar un rumbo (otra cosa es la pereza que me da empezar a buscarlo de veras).
Quizá el problema es que buscar un rumbo esté sobrevalorado. Me conformo con saber que estoy aquí. Intentaré no volver a olvidarlo.

21 octubre 2012

creciendo por acumulación


Cuando era adolescente me gustaba la poesía. Supongo que es lo normal entre las quinceañeras... yo copiaba y recopiaba las que caían en mis manos; muchas que después descubrí que no eran anónimas o populares como pensábamos, sino de Bécquer, Cernuda...
También hacía mis pinitos como escritora... aunque con el tiempo me di cuenta (como la mayoría) que no tenía ningún talento para la poesía. Seguí escribiendo (y sigo, como se puede ver), pero desde luego la poesía la dejé en su lugar: en manos de aquellos que la saben crear y/o entender.
A pesar de todo, he encontrado algo que me ha gustado (no todo podía ser malo). Era un escrito más largo, pero sólo me quedo con dos frases:
 
Poco tiempo el que tenemos
y mucho el que llevamos perdido.
 
Me encanta.
Yo tenía 18 años... no había perdido tanto tiempo aún y tenía muchas cosas por delante... 21 años después me doy cuenta de que en aquel momento ya era una incipiente versión de la que ahora soy (más cursi, seguro, pero también más inocente, lo que no tenía que ser malo necesariamente).
En cualquier caso, sorprende coger así un túnel del tiempo hacia el pasado y encontrarse con algo en lo que una se reconoce.
Tenía la sensación de haberme reinventado, de haber casi matado todo lo que era de adolescente para crear otra cosa, otra personalidad, dejando las cenizas de una niña para crear una mujer... Pero no. En el fondo, sólo vamos poniendo una capa sobre otra y vamos creciendo por acumulación...

16 octubre 2012

inteligentes?

Una vecina de mi trabajo dice que su hijo no es muy listo, pero que ella está contenta porque piensa que será como el padre de ella, que no tenía inteligencia pero que era el hombre más feliz que ha conocido.

De hecho, me hizo pensar cuando me dijo que si quieres operarte es bueno que encuentres el mejor cirujano, el mejor equipo médico, las mejores enfermeras.... pero si el que limpia el quirófano no hace bien su trabajo... ¡estás muerto! ¿Hace falta añadir algo?

Por otro lado, hoy escuchaba hablar sobre un genio, que inventó infinidad de cosas, que era capaz de memorizar libros enteros, que tenía una inteligencia sin igual... pero que murió célibe, solo, en su habitación de hotel...


No entiendo, sabiendo que esas realidades existen y que suelen caracterizar los dos polos de la inteligencia, por qué queremos todos ser tan listos.

Me quedo con una cita del Eclesiastés que escuché hace años: "quien aumenta su conocimiento, aumenta su dolor"...

01 octubre 2012

quienes fuimos

A veces la vida trae gente; a veces se la lleva. No podemos pasar la vida con las mismas personas porque los individuos tienen direcciones particulares y éstas a veces son paralelas, otras son tangentes.... y otras simplemente se cruzan durante un tiempo y después se separan sin más. No somos matemáticas, pero es cierto que éstas a menudo explican más cosas de las que parece.

A mí la vida me decepciona cuando ocurre, cuando alguien desaparece, cuando toma un rumbo que no me incluye. Me decepciona seguramente porque me gusta que las cosas estén siempre en el mismo sitio, me desestabiliza mucho pensar que mañana no va a estar ahí todo aquello que quiero.

Pero también acepto como parte de la vida ese juego de azar, ese escondite que de pronto oculta lo que estaba a plena luz.

Supongo que todo sería muy aburrido (en cuanto a predecible) si no hubiera variación. En el fondo necesitamos que alguien nos mueva las cosas de sitio para recordar que están ahí e, incluso, que si alguna desaparece podamos valorar mucho más las que se quedan.

La vida cambia y nos cambia... habrá que aceptar ese río en el que no podemos bañarnos dos veces porque ya el río no es el río y nosotros ya no somos quienes fuimos.