27 noviembre 2011

un exiliado

"Aquellas dos imágenes le  habían entrado por los ojos como la instantánea percepción de la  felicidad absoluta y sin condiciones. Se las llevaría consigo para siempre. Porque es así como te fastidia la vida. Te pilla cuando todavía tienes el alma adormecida y siembra en su interior una imagen, o un olor, o un sonido que después ya nunca puedes sacarte de encima. Y aquélla era la felicidad. Lo descubres después, cuando ya es demasiado tarde. Y ya eres, para siempre, un exiliado: a miles de kilómetros de aquella imagen, de aquel sonido, de aquel olor. A la deriva.

Tierras de cristal     Alessandro Baricco

26 noviembre 2011

fin de la lucha, fin de la violencia

La vida es una lucha. Pero nunca debería serlo literalmente.
A pesar de ello, hay mujeres que luchan cada día contra alguien que las maltrata.
Escuché una mujer que decía que lo difícil es salir, que lo que nos deberíamos preguntar no es por qué no salen, sino cómo lo consiguen las que lo hacen.
Eso es lo que los demás (y quizá ellas mismas) deberían saber.
Porque cuando alguien te trata como si no valieras nada, como  si no supieras hacer nada bien… cuando alguien te maltrata psicológicamente, llegas a creer de verdad que no eres más que lo que dice que eres: nada.
Y salir de esa nada es lo más difícil del mundo. Porque el maltrato físico sólo es el colofón de esa lucha, sólo es una herida por fuera que subraya todas las heridas que se llevan por dentro.
La sociedad debe madurar y entender que la vida no es tan sencilla como parece, ni el mal es tan evidente como creemos. Hay muchas formas de vivir igual que hay muchas formas de maltratar… ¡elijamos las primeras y desterremos las otras!

Por el fin de la violencia de género. 25 de noviembre.

07 noviembre 2011

me gusta más el dos

Me encanta la publicidad. Los buenos anuncios son como películas pequeñitas que consiguen decir muchas cosas en poco tiempo. Lo único que no me gusta de ellos es que anuncian cosas… pero ¡algo malo tenían que tener!
Estos días me tiene enamorada este anuncio que dice que “siempre” significa decir “sí a los níscalos y los boletus”… vamos, que sí a compartir la vida con otro.
Acabo de volver a verlo y he recordado que este fin de semana hablaba de la familia, los amigos y los conocidos con alguien que me decía (con razón) que uno debe estar bien para poder compartir lo que sea con los demás.
Sin embargo, con su permiso, yo creo que mi teoría va un poco más lejos; porque, si bien es cierto que uno es lo único que tenemos, que debemos ser para que los demás sean e importen, me gusta más el dos. El dos que supone ese siempre, siempre a compartir la vida con el otro.
El problema es que pocos encuentran ese dos y ese siempre. Muchos se encuentran con otro uno, y comparten cosas durante un tiempo, pero nunca con idea de que sea para siempre. A menudo con el deseo de que no le abandonen pero sin interés por comprometer su vida y, por lo tanto, siendo siempre dos.
No es fácil encontrar a aquel dos que con otro haga uno.
Pero que sea difícil no significa que no exista o que no merezca la pena buscarlo… para siempre.

15 octubre 2011

hablo alto y soy muy sincera, discúlpeme


Me han hecho descubrir una canción fantástica de una cantante francesa. Ella es ZAZ y la canción “Je veux”. Podéis ver el vídeo (subtitulado) AQUÍ.
Me encanta la letra porque me siento muy identificada. Creo que sobran las palabras, dejo aquí la traducción, pero es mucho mejor si la escucháis, porque tiene un ritmo tremendo y la cantante tiene mucha fuerza.

Quiero
Ofréceme una habitación en el Ritz, eso no lo quiero
Las joyas de casa Chanel, eso no lo quiero
Ofréceme una limusina, ¿qué haría con eso?
Ofréceme sirvientes, ¿qué haría con eso?
Una mansión en Neufchâtel, eso no es para mi
Ofréceme la Torre Eiffel, ¿qué haría con eso?
Quiero amor, diversión, buen humor
No es tu dinero lo que me hará feliz
Quiero morir con la mano en el corazón
¡Vamos, juntos! Descubramos mi libertad
Olvidemos entonces todos tus prejuicios
Bienvenido a mi realidad
Estoy harta de los buenos modales,
Eso es demasiado para mi
Yo como con las manos. Así soy yo
Hablo alto y soy muy sincera, discúlpeme
¡Adiós hipocresía!, a mí no me va
Estoy harta de los chismorreos. ¡Mírame a mí!
De todos modos no te quiero. Así soy yo
Quiero amor, diversión, buen humor

05 octubre 2011

alegría de vivir

Escuchaba una entrevista con Antonio Banderas en la que, hablando de la felicidad, dijo algo así como:
La felicidad es otra cosa. Yo soy defensor de la alegría de vivir (dice citando a Savater).
La verdad es que me sorprendió.  Quizá porque no es fácil que la gente (actor, pintor, mecánico o lo que sea) diga que la felicidad es algo que no se debe perseguir.

Creo que no lo tenemos lo suficientemente claro: Igual que aquella famosa frase  de Lennon que tiene mil versiones y que viene a decir que “la vida es aquello que te ocurre mientras te empeñas en hacer otras cosas”, la felicidad seguramente también es aquello que te ocurre cuando, como dice Banderas, disfrutas de la alegría de vivir y no te preocupas de nada más.
En alguna ocasión he hablado de la risa: considero que es uno de los grandes remedios para muchas enfermedades. Y, por lo que se sabe, el buen humor puede marcar la diferencia (hay estudios fiables sobre el tema) entre que se supere o no con relativa facilidad ciertas enfermedades e, incluso, entre salir del trance o quedarse digamos… en el hoyo.
Así que todos los pensamientos que confirman o apoyan esa risa, esa alegría, ese "¡disfrutemos de la vida!" me gusta traerlos aquí, a ver si, de una vez por todas, nos convencemos.

02 octubre 2011

madurez

Estuve comiendo con una antigua compañera de trabajo con la que me veo de vez en cuando.
Recordaba con ella que, cuando trabajábamos juntas, al principio me daba la sensación de que ella era toda suave y blandita (no en vano tiene nombre de flor) y yo un cactus. Y para colmo, en vez de pensar que la podría ofender con mi dureza, era yo la que me sentía agobiada por su candor…
Poco a poco hemos ido creciendo lo suficiente como para acercarnos más a la postura de la otra de modo que ya ninguna es el extremo que éramos entonces.
Hablando con ella, me he dado cuenta de que partimos de una visión de la vida desde polos opuestos:
Yo siempre parto del punto de vista del miedo, todo me da miedo y enfrentarme a la vida ha sido muy duro durante los últimos años.
Ella, al contrario, nace en un entorno muy complicado emocionalmente y, en cambio, es valiente y no teme a nada: es “blandita” en el sentido de que sufre por muchas cosas (emocionalmente hablando) pero en cambio es de hierro cuando se trata de defender sus ideales.
Lo más bonito ha sido darme cuenta de que venir de entornos opuestos no nos ha impedido llegar al mismo punto,  empezando a ver la vida de un modo bastante parecido (tolerancia; alejarnos de la búsqueda de la perfección enfermiza;  querer cuidar nuestro cuerpo y nuestra imagen sin perjudicarla hasta el extremo de querer ser diferentes; amar con el riesgo de que nos dañen pero sin querer asumir el riesgo de dejar de hacerlo…)
La conclusión que hemos sacado es que debe ser la madurez.
Sea lo que sea, ¡bienvenida!

25 septiembre 2011

ausencia

Escuché el otro día en una serie de televisión una cita que atribuyen a T.S. Eliot (no he podido confirmarlo):
"No tememos a la muerte. Tememos que nadie note nuestra ausencia. Que desaparezcamos sin dejar rastro."

Yo creo que sí tememos  a la muerte, porque lo único que tenemos es nuestra existencia y la muerte supone, ni más ni menos, perder lo único que somos. Independientemente de que uno crea o no en algo más allá, la cuestión es que “ese algo” no dejaría de ser otro camino y éste que andamos se acaba en un momento dado en un precipicio cuyo final desconocemos.

Pero dicho eso… sí que tiene razón el que dice que tememos desaparecer sin dejar rastro. Aquellos que hacen grafitis, los que pasan a la posteridad por un descubrimiento que cambie el mundo, los que tienen hijos… de un modo u otro el hombre necesita dejar su huella, hacer una muesca en el lugar donde vivió para que otros le recuerden.

A menudo pienso en vidas que se fueron y que dejaron una estela de personas que les añoran y recuerdan. ¿Quién no se pregunta, aunque sea un instante, si eso será lo que le ocurra?
Somos humanos; la memoria (historia, pasado, etc.) y el deseo de perdurar en esa memoria son, para mí, los rasgos que más nos alejan del resto del mundo animal.